viernes 21 de noviembre de 2008

El vuelo de Skywalker


A principios de los 70 irrumpió en el baloncesto universitario, un jugador cuyo talento, plasticidad y cualidades atléticas estaban destinadas a dejar una huella imborrable en la NCAA y posteriormente en el baloncesto profesional. Estamos hablando, cómo no, de la leyenda de North Carolina State, David "Skywalker" Thompson.

"Cuando sueñas con el jugador de baloncesto perfecto, estás visualizando a David Thompson" Bill Walton dixit.
Las palabras de Walton no son gratuitas, él mismo y su "Walton´s Gang" (sobrenombre con el que fueron conocidos los míticos Bruins de UCLA), protagonizaron junto a Thompson y sus Wolfpacks alguno de los enfrentamientos más memorables de la historia del baloncesto colegial. Anotador compulsivo, dotado de un físico portentoso y un salto vertical descomunal (dicen que era capaz de recoger una moneda encima del tablero), añadía a éstas cualidades una elegancia en la ejecución de movimientos que hacía que los aficionados quedaran rendidos a su juego. "When I was a kid, my father took me to Raleigh to see David Thompson play. I was 9 years old. I couldn't have cared less about basketball. But when Thompson stepped on the court, he was so young, so quick, and just so graceful that I was mesmerized. I couldn't take my eyes off him until late in the game, and I look up at my dad, and he's got tears in his eyes. 14,000 strangers and my father's crying because he's so beautiful. He played with such poetry that he made us feel like we were a part of it." Queda claro que no dejaba indiferente a nadie.


Hoy día, más de 30 años después, todavía es considerado el mejor jugador que jamás haya pisado una cancha de la ACC (Atlantic Coast Conference), incluso por delante de jugadores del calibre de Michael Jordan, Tim Duncan o Ralph Sampson y se le reconoce como uno de los mejores jugadores de todos los tiempos en la NCAA. Podríamos hablar durante horas de los logros de "Skywalker", sus records de anotación, el título del 74, la temporada del 73 en la que NCS acabó invicta o la multitud de galardones individuales con los que fue premiado; pero más importante que eso, si cabe, ha sido el legado baloncestístico que otros recogieron (incluso Jordan dijo de él que era el modelo a imitar durante su juventud). David Thompson fue el precursor de un estilo marcado por la espectacularidad y junto con Julius Erving, puso los cimientos de un baloncesto adelantado dos generaciones a su tiempo. Si Jordan, Drexler, Bryant, Lebron ... son lo que son hoy día, es en parte, gracias a ellos.

Sin embargo, los acontecimientos se precipitaron una vez convertido en profesional. Tal vez, su único defecto estaba en su cabeza fuera de las pistas y las malas decisiones, las compañías y sobre todo los excesos con el alcohol y las drogas, impidieron que brillase como debía haberlo hecho. A pesar de esto, firmó grandes actuaciones en la extinta ABA y en la NBA, hasta que se retiró prematuramente con 29 años y en franca decadencia, pero siempre dio la sensación de no haber explotado el magnífico potencial que poseía. Después de un tiempo en la cárcel, se reconvirtió gracias a la ayuda de un pastor religioso y pudo reconducir su vida. Ahora emplea su tiempo en ayudar a los jóvenes e incluso recientemente finalizó sus estudios de Sociología en la universidad.